El peor pecado para con nuestras criaturas amigas, no es el odiarlas,
sino ser indiferentes con ellas, esa es la esencia de la inhumanidad.

*George Bernard Shaw

lunes, 29 de septiembre de 2008

LOS GATOS DE ULTHAR


Se dice que en Ulthar, que se encuentra más allá del río Skai, ningún hombre puede matar a un gato; y ciertamente lo puedo creer mientras contemplo a aquel que descansa ronroneando frente al fuego. Porque el gato es críptico, y cercano a aquellas cosas extrañas que el hombre no puede ver. Es el alma del antiguo Egipto, y el portador de historias de ciudades olvidadas en Meroe y Ophir. Es pariente de los señores de la selva, y heredero de los secretos de la remota y siniestra África. La Esfinge es su prima, y él habla su idioma; pero es más antiguo que la Esfinge y recuerda aquello que ella ha olvidado.
En Ulthar, antes de que los ciudadanos prohibieran la matanza de los gatos, vivía un viejo campesino y su esposa, quienes se deleitaban en atrapar y asesinar a los gatos de los vecinos. Por qué lo hacían, no lo sé; excepto que muchos odian la voz del gato en la noche, y les parece mal que los gatos corran furtivamente por patios y jardines al atardecer. Pero cualquiera fuera la razón, este viejo y su mujer se deleitaban atrapando y matando a cada gato que se acercaba a su cabaña; y, a partir de los ruidos que se escuchaban después de anochecer, varios lugareños imaginaban que la manera de asesinarlos era extremadamente peculiar. Pero los aldeanos no discutían estas cosas con el viejo y su mujer; debido a la expresión habitual de sus marchitos rostros, y porque su cabaña era tan pequeña y estaba tan oscuramente escondida bajo unos desparramados robles en un descuidado patio trasero. La verdad era, que por más que los dueños de los gatos odiaran a estas extrañas personas, les temían más; y, en vez de confrontarlos como asesinos brutales, solamente tenían cuidado de que ninguna mascota o ratonero apreciado, fuera a desviarse hacia la remota cabaña, bajo los oscuros árboles. Cuando por algún inevitable descuido algún gato era perdido de vista, y se escuchaban ruidos después del anochecer, el perdedor se lamentaría impotente; o se consolaría agradeciendo al Destino que no era uno de sus hijos el que de esa manera había desaparecido. Pues la gente de Ulthar era simple, y no sabía de dónde vinieron todos los gatos.
Un día, una caravana de extraños peregrinos procedentes del Sur entró a las estrechas y empedradas calles de Ulthar. Oscuros eran aquellos peregrinos, y diferentes a los otros vagabundos que pasaban por la ciudad dos veces al año. En el mercado vieron la fortuna a cambio de plata, y compraron alegres cuentas a los mercaderes. Cuál era la tierra de estos peregrinos, nadie podía decirlo; pero se les vio entregados a extrañas oraciones, y que habían pintado en los costados de sus carros extrañas figuras, de cuerpos humanos con cabezas de gatos, águilas, carneros y leones. Y el líder de la caravana llevaba un tocado con dos cuernos, y un curioso disco entre los cuernos.
En esta singular caravana había un niño pequeño sin padre ni madre, con sólo un gatito negro a quien cuidar. La plaga no había sido generosa con él, mas le había dejado esta pequeña y peluda cosa para mitigar su dolor; y cuando uno es muy joven, uno puede encontrar un gran alivio en las vivaces travesuras de un gatito negro. De esta forma, el niño, al que la gente oscura llamaba Menes, sonreía más frecuentemente de lo que lloraba mientras se sentaba jugando con su gracioso gatito en los escalones de un carro pintado de manera extraña.
Durante la tercera mañana de estancia de los peregrinos en Ulthar, Menes no pudo encontrar a su gatito; y mientras sollozaba en voz alta en el mercado, ciertos aldeanos le contaron del viejo y su mujer, y de los ruidos escuchados por la noche. Y al escuchar esto, sus sollozos dieron paso a la reflexión, y finalmente a la oración. Estiró sus brazos hacia el sol y rezó en un idioma que ningún aldeano pudo entender; aunque no se esforzaron mucho en hacerlo, pues su atención fue absorbida por el cielo y por las formas extrañas que las nubes estaban asumiendo. Esto era muy peculiar, pues mientras el pequeño niño pronunciaba su petición, parecían formarse arriba las figuras sombrías y nebulosas de cosas exóticas; de criaturas híbridas coronadas con discos de costados astados. La naturaleza está llena de ilusiones como esa para impresionar al imaginativo.
Aquella noche los errantes dejaron Ulthar, y no fueron vistos nunca más. Y los amos de casa se preocuparon al darse cuenta de que en toda la villa no había ningún gato. De cada hogar el gato familiar había desaparecido; los gatos pequeños y los grandes, negros, grises, rayados, amarillos y blancos. Kranon el Anciano, el burgomaestre, juró que la gente siniestra se había llevado a los gatos como venganza por la muerte del gatito de Menes, y maldijo a la caravana y al pequeño niño. Pero Nith, el enjuto notario, declaró que el viejo campesino y su esposa eran probablemente los más sospechosos; pues su odio por los gatos era notorio y, con creces, descarado. Pese a esto, nadie osó quejarse ante la dupla siniestra, a pesar de que Atal, el hijo del posadero, juró que había visto a todos los gatos de Ulthar al atardecer en aquel patio maldito bajo los árboles. Caminaban en círculos lenta y solemnemente alrededor de la cabaña, dos en una línea, como realizando algún rito de las bestias, del que nada se ha oído. Los aldeanos no supieron cuánto creer de un niño tan pequeño; y aunque temían que el malvado par había hechizado a los gatos hacia su muerte, preferían no confrontar al viejo campesino hasta encontrárselo afuera de su oscuro y repelente patio.
De este modo Ulthar se durmió en un infructuoso enfado; y cuando la gente despertó al amanecer ¡he aquí que cada gato estaba de vuelta en su acostumbrado fogón! Grandes y pequeños, negros, grises, rayados, amarillos y blancos, ninguno faltaba. Aparecieron muy brillantes y gordos, y sonoros con ronroneante satisfacción. Los ciudadanos comentaban unos con otros sobre el suceso, y se maravillaban no poco. Kranon el Anciano nuevamente insistió en que era la gente siniestra quien se los había llevado, puesto que los gatos no volvían con vida de la cabaña del viejo y su mujer. Pero todos estuvieron de acuerdo en una cosa: que la negativa de todos los gatos a comer sus porciones de carne o a beber de sus platillos de leche era extremadamente curiosa. Y durante dos días enteros los gatos de Ulthar, brillantes y lánguidos, no tocaron su comida, sino que solamente dormitaron ante el fuego o bajo el sol.
Pasó una semana entera antes de que los aldeanos notaran que, en la cabaña bajo los árboles, no se prendían luces al atardecer. Luego, el enjuto Nith recalcó que nadie había visto al viejo y a su mujer desde la noche en que los gatos estuvieron fuera. La semana siguiente, el burgomaestre decidió vencer sus miedos y llamar a la silenciosa morada, como un asunto del deber, aunque fue cuidadoso de llevar consigo, como testigos, a Shang, el herrero, y a Thul, el cortador de piedras. Y cuando hubieron echado abajo la frágil puerta sólo encontraron lo siguiente: dos esqueletos humanos limpiamente descarnados sobre el suelo de tierra, y una variedad de singulares insectos arrastrándose por las esquinas sombrías.
Posteriormente hubo mucho que comentar entre los ciudadanos de Ulthar. Zath, el forense, discutió largamente con Nith, el enjuto notario; y Kranon y Shang y Thul fueron abrumados con preguntas. Incluso el pequeño Atal, el hijo del posadero, fue detenidamente interrogado y, como recompensa, le dieron una fruta confitada. Hablaron del viejo campesino y su esposa, de la caravana de siniestros peregrinos, del pequeño Menes y de su gatito negro, de la oración de Menes y del cielo durante aquella plegaria, de los actos de los gatos la noche en que se fue la caravana, o de lo que luego se encontró en la cabaña bajo los árboles, en aquel repugnante patio.
Y, finalmente, los ciudadanos aprobaron aquella extraordinaria ley, la que es referida por los mercaderes en Hatheg y discutida por los viajeros en Nir, a saber, que en Ulthar ningún hombre puede matar a un gato.
(*)Fuente: Howard Phillips Lovecraft

domingo, 28 de septiembre de 2008

LA GATA CONVERTIDA EN MUJER

Había una vez un joven que quería mucho a una linda gata. Tanto la apreciaba que le pidió a Venus que la transformase en mujer y la diosa accedió. El chico, perdidamente enamorado de la hermosa muchacha en la que se había convertido la gata, se casó con ella.Pero Venus regresó para comprobar si al igual que su forma, habían cambiado, como era de esperar, las costumbres de la joven y para ello hizo aparecer un ratón delante de la muchacha. Al momento y olvidando su nueva figura la joven se arrojó a perseguirlo y la diosa, decepcionada, le devolvió a la muchacha su forma felina.
(*)Fuente: Fábulas de Esopo

sábado, 27 de septiembre de 2008

EL GATO Y LOS GORRIONES


Un gato y un gorrión trabaron estrecha amistad desde su más tierna infancia. Algunas veces, no obstante, incomodábase el segundo con el primero, pero el gato se limitaba a enseñar las uñas, y el asunto no tenía otras consecuencias.
Ocurrió cierto día que el Gorrión trabó conocimiento con otro individuo de su especie. Y como ambos eran de carácter pendenciero, se acaloraron una vez y se batieron encarnizadamente. El amigo del Gato llevó la peor parte en aquella lucha, y ciego de cólera, rogó a su antiguo amigo que le vengase. Hízolo así el Gato, echando la zarpa al Gorrión victorioso y engulléndoselo en dos bocados. Mas sucedió que al probar la carne de pajarillo, que olvidando por un momento los lazos y afectos de la infancia, se engulló seguidamente al gorrión amigo.
(*)Fuente Fábulas de Esopo

viernes, 26 de septiembre de 2008

LA CURIOSIDAD NO MATA GATOS

Cierto día, Álvaro escuchó en la tele que “la curiosidad mató al gato”. Por eso, cuando su tía Begoña dijo muy seria que todo el mundo debería tener “curiosidad”, no supo qué pensar. Quizá a su tía no le gustaban los gatos, y quería que hubiera muchas “curiosidades” que acabasen con todos los mininos del mundo.
Lo primero que hizo Álvaro cuando llegó a casa, fue encerrar a su gato Micifú en una caja de cartón. No iba a consentir que cualquiera de esas “curiosidades” encontrase a Micifú y acabara con él.
Los padres de Álvaro, extrañados de no haber visto al gato en toda la tarde, salieron al patio y le llamaron:
-Micifú, bisbisbisbis, Micifú, bisbisbisbis.
El gato, que oyó la voz de sus dueños, comenzó a maullar dentro de la caja de cartón. El padre de Álvaro lo sacó de allí y preguntó:
-¿Pero quién ha metido a Micifú en esa caja de cartón?
-He sido yo, papá -contestó Álvaro.
-¡No ves que casi se ahoga! ¿Por qué lo has hecho?
Álvaro contó a sus padres todo lo que había oído acerca de la “curiosidad”, y éstos, después de reírse un buen rato, le dijeron:
-La curiosidad es sólo el deseo de ver, de conocer lo que no sabemos. Es muy importante tener curiosidad por las cosas. Y recuerda siempre que la “curiosidad” no mata gatos.
Aunque Álvaro siempre creía lo que decían sus padres, durante muchos días no perdió de vista a su gato Micifu…
(*)Fuente: José Luis Baños Vegas (España)

jueves, 25 de septiembre de 2008

HOY ME SIENTO FELIZ


MAKY, MELODY Y CHIQUI
Hoy me siento feliz....estoy pletórico de alegría ya que mis amigas Maky, Chiqui y Melody me han enviado desde Uruguay sus fotografias y como son las tres una preciosidad quiero que me hagan compañia siempre en mi Blog.
Estaba pensando... con cual de las tres me iría a contemplar la luna y las estrellas, con cual de las tres me acurrucaría hasta alcanzar los dos el cielo...con cual de las tres compartiría mi comida, mi tiempo...
Es un gran dilema y...tendré que resolverlo. Se nota que en nuestro hemisferio ha comenzado el otoño y me pongo romántico....
Soy un poco tímido a la hora de expresar mis sentimientos, por eso me gusta escribir y sobre vosotras tres lindas gatas tengo algo que decir: Melody:
eres ciertamente una preciosa peluda, tu porte es elegante e introspectivo y tu mirada celestial me cautiva.
Maky:
tu belleza: un enigma un misterio, sabia entre las sabias, la gata chamana.
Chiqui:
tu dulzura,tu ternura,tu delicadeza,me emocionan....miauuuuuuuuuuu!!!!!.
Acabo de tomar una decisión: me quedo junto a las tres...y será una delicia y un placer. Yo...tengo que reconocer que soy poligamo o poligatas....como se diga....asi es que....asunto resuelto..."con las tres".
-¿Qué dices Cabalayka?
-Henriketo....desde que te conozco ya viniste a vivir con nosotros a esta casa esterilizado....
-Siempre se me olvida....ese "pequeño detalle" bueno, no importa pues, en otra vida será.....y yo tengo muchas, jejejejeje.
Y Ahora os dejo porque voy a soñar con mis tres amigas.....en unos minutos estoy con vosotras....en un lugar dónde nada es imposible. Ronrronitos para todo el mundo y, hoy especialmente para Uruguay!!!.

EL MITO DEL GATO NEGRO


Durante la Edad Media, los felinos fueron perseguidos por la Santa Inquisición, que les atribuía poderes siniestros y los relacionó con ritos diabólicos. Esta caza hizo que muchos gatos murieran torturados o en la hoguera junto a sus dueñas. Además, en España aún se cree que son portadores de la mala suerte.
Por supuesto, de entre todos el peor visto fue el gato negro, al que se acusaba de vivir con brujas y traer el mal a los pueblos. La obsesión llegó a tal extremo que, en muchos lugares, durante el día de Todos los Santos se quemaban gatos en las plazas. Este exterminio hizo que las ratas, al no encontrar depredador, se multiplicaran y trajeran enfermedades tan graves como la peste. El ser humano, a veces, hace cosas bien extrañas....

El Viernes 13, pasar por debajo de una escalera, romper un espejo, abrir el paraguas dentro de casa…y cruzarse con un gato negro! Todas son supersticiones populares asociadas a la mala suerte, incluso la que confiere un poder oscuro al gato.

ADORACIÓN FELINA
En el mundo esotérico, se le reconoce a los gatos un poder mágico infinitamente superior al del hombre. Para entender este mito hay que ‘viajar’ al Antiguo Egipto, donde se pueden encontrar los orígenes del gato.
Los gatos eran animales salvajes que comenzaron su proceso de domesticación hacia el año 3000 a. C., debido a la abundancia de ratones que pululaban en los silos de grano que existían en Egipto. La religión del antiguo Egipto incluyó el gato entre sus símbolos sagrados. El gato estaba considerado como la reencarnación de los dioses en el trance de comunicarse con los hombres y manifestarles su voluntad. El gran valor del gato como cazador de ratones hizo que los egipcios intentasen y lograsen su convivencia doméstica, pese a lo cual el gato no perdió su status sagrado. La utilidad del gato era exaltada al máximo por los egipcios que estaban convencidos de que los gatos poseían alma.
Con toda probabilidad, esta antigua creencia del poder felino deriva de la adoración a la diosa egipcia Bubastis, símbolo de belleza y fecundidad, que era representada con cabeza de gato. Fue tal la adaptación del gato a la vida cotidiana de los egipcios, que su muerte era motivo de duelo familiar; Herodoto, en “Los nueve libros de la Historia”, manifiesta que los moradores de la casa se rapaban las cejas en señal de duelo. Tras su muerte, su cuerpo se embalsamaba y momificaba en locales sagrados, y en el lugar de su enterramiento se colocaba junto a ellos ratones embalsamados. En 1890 fueron halladas en la ciudad de Bubastis amplias necrópolis con más de 300.000 momias de gatos. Quien se atrevía a matar a un gato era acreedor de la pena de muerte.
Después de egipcios, fueron los griegos a interesarse por los gatos. Este pueblo antiguo, conocedor del valor del gato como cazador de ratones, intentó comprar una pareja para hacerlos criar en Grecia, pero dada la naturaleza sagrada del gato los egipcios se negaron a esta transacción. A pesar de este argumento, los griegos robaron una pareja que llevada a Grecia extendió la raza al resto de Europa.
Más tarde, el valor de los gatos fue ampliamente reconocido por los romanos que apreciaban mucho el espíritu de independencia del felino, hasta el punto que la diosa Libertas era representada junto a un gato, símbolo de absoluta libertad. Incluso se dictaron en Roma severas leyes para su protección en el siglo I d. C.
También hubo disposiciones jurídicas que reconocían la importancia de los gatos en las Islas Británicas, donde, en el siglo X, el príncipe Howel publicó unas normas que fijaban el valor de los gatos y establecían, entre otras cosas, que quien matase a un gato debía indemnizar al propietario del animal con una cantidad de trigo equivalente en altura a la longitud del felino, desde el hocico hasta la punta de la cola. De este modo, se pretendía compensar al propietario del gato por las pérdidas de trigo que, faltando el felino, le ocasionaban los topos.
PERSECUCIÓN FELINA
Los gatos llevaron una existencia placentera hasta que la Iglesia, hacia mediados del siglo XIII, comenzó una terrible persecución contra ellos, considerándolos como símbolo del diablo y cuerpo metamórfico de las brujas. En la Edad Media, época de oscurantismo para la especie humana, las brujas convirtieron al gato negro en un elemento imprescindible para efectuar sus rituales y hechizos. Luego los felinos domésticos empezaran a ser víctimas de una despiadada e injusta persecución, originada por la ignorancia y por absurdas supersticiones que relacionaban al animal con determinados ritos diabólicos. La posesión de un gato bastaba para acusar a una persona de brujería y la condena podía considerarse segura si el animal era de color negro.
El gato surgió asociado al paganismo de la Edad Media a través del culto de la diosa Greya, diosa del amor y de la curación según la mitología nórdica. Esta diosa guardaba en su jardín las manzanas con las que se alimentaban los dioses del walhalla y en su iconografía aparecen dos gatos tirando del carro de la diosa. En aquellos tiempos era frecuente extender la idea de divinidad a los animales que acompañaban a los dioses.
Por ello, el gato se convirtió en cabeza de turco de las "purificaciones" de la Iglesia. De este modo, durante la Edad Media se torturó y dio muerte bárbaramente a miles de seres humanos y a millones de gatos, en el curso de unas persecuciones que fueron activísimas en toda Europa y entraron a formar parte de los rituales cristianos. La Iglesia alentó de tal forma la persecución de los gatos que llegó a convertirse en espectáculo la quema de estos pobres animalitos en las hogueras de la noche de San Juan y la costumbre de festejar el Día de Todos los Santos quemando vivos a los gatos en las plazas públicas.
El aniquilamiento de los gatos implicó a precio carísimo en Europa. La eliminación de los felinos fue de tal magnitud que cuando la peste negra azotó Europa en el siglo XIV, causando más de veinticinco millones de muerto, apenas sí quedaban pocos ejemplares felinos para luchar contra las ratas, principales propagadores de la enfermedad. Y al parecer, la plaga fue tan devastadora debido al exterminio de los gatos.
En el año 1400, la especie estuvo a punto de extinguirse en Europa. Su existencia se reivindica a partir del siglo XVII debido a su habilidad para la caza de ratas, causantes de tan temibles y desoladoras plagas. A partir del siglo XVIII el gato vuelve a conquistar parte de su antiguo prestigio, y no sólo se utiliza como cazador de roedores e insectos, sino que su belleza lo hace protagonista de cuadros, muy especialmente de los de la escuela inglesa, y de motivos escultóricos. Desde entonces se lo utiliza cada vez más, sobre todo en los centros urbanos, aunque como animal de compañía.
La dualidad del gato como símbolo de la divinidad y de la representación demoníaca, dio lugar a que en las supersticiones relacionadas con él se le considere representante de la mala o la buena suerte, según la circunstancia o lugar en que naciesen.
¿BUENA O MALA SUERTE?
La historia de la brujería en Europa relata un sin número de anécdotas y episodios donde surge un felino. Por ejemplo, en una de estas historias la protagonista, cansada de que un gato se bebiese la leche recién ordeñada todas las noches, esperó al animal y consiguió en su persecución herirle en una pata. Al sentirse herido el animal gritó como un ser humano. Al día siguiente una pobre vieja, considerada como bruja, amaneció herida en una pierna. Y muchos otros cuentos similares existen que ligan el gato a poderes desconocidos.
Como en casi todas las creencias populares, el reverso también es válido. O sea, el gato negro no es un vaticinio nefasto en todo lugar, y en algunas culturas es considerado un elemento de buena suerte. Parece que estas creencias dependen del lugar y la circunstancia de su encuentro.
En algunos países es el gato rojo el prenuncio de mala suerte y no el negro. Existen pueblos en que el encuentro de un gato negro camino de la iglesia el día de la boda solo puede traer buena suerte, mientras que en otros, el mismo episodio es símbolo de desgracias conyugales. Hay gente que se cree que el gato negro es un talismán que trae buena suerte en los juegos de azar, sobre todo si se toca alguno antes de que empiece el juego. Y otros piensan que tener un gato negro en casa es símbolo de buena fortuna.
¿Conocéis alguna leyenda sobre el gato negro?.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

EL GATO Y EL CAZADOR


Cierto Gato, en poblado descontento,
Por mejorar sin duda su destino
(Que no sería Gato de convento),
Pasó de ciudadano a campesino.
Metióse santamente
Dentro de una covacha, mas no lejos
De un gran soto poblado de conejos.
Considere el lector piadosamente
Si el novel ermitaño
Probaría la yerba en todo el año.
Lo mejor de la caza devoraba,
Haciendo mil excesos;
Mas al fin, por el rastro que dejaba
De plumas y de huesos,
Un Cazador lo advierte; le persigue,
Arma trampas y redes con tal maña,
Que al instante consigue
Atrapar la carnívora alimaña.
Llégase el Cazador al prisionero;
Quiere darle la muerte;
El animal le dice: «Caballero,
Duélase de la suerte
De un triste pobrecito,
Metido en la prisión, y sin delito.»
«¿Sin delito, me dices,
Cuando sé que tus uñas y tus dientes
Devoran infinitos inocentes?»
«Señor, eran conejos y perdices,
Y yo no hacía más, a fe de Gato,
Que lo que ustedes hacen en el plato.»
«Ea, pícaro, muere;
Que tu mala razón no satisface.»
Con que sea la cosa que se fuere,
¿La podrá usted hacer, si otro la hace?
(*)Fuente: F-abulas de Samaniego

martes, 23 de septiembre de 2008

LOS GATOS

A los gatos les gusta
subir al cielo
trepando una escalera
de caramelo.
Les gusta hacer cosquillas
a las estrellas
con los bigotes largos
y las orejas.
Les gusta hacerles bromas
a los ratones,
jugar a la rayuela,
pasear de noche
y cantarle a la luna
sus serenatas
hasta que los descubre
la madrugada.

lunes, 22 de septiembre de 2008

EL GATO Y EL RATÓN

Cierta tarde un poeta conoció a un campesino. El poeta era esquivo y el campesino tímido, pero conversaron.
-Déjame contarte una pequeña historia que escuché últimamente -dijo el campesino-.
Un ratón fue apresado en una trampa. Y mientras comía feliz el queso que allí había, un gato se detuvo al lado de él. El ratón tembló un instante, pero sabía que en la trampa se hallaba seguro.
-¿Estás comiendo tu último alimento, amigo? -dijo el gato.
-Sí -contestó el ratón- una vida tengo, por lo tanto una muerte. Mas, ¿qué hay de ti? Me dicen que posees nueve vidas. ¿No significa eso que posees nueve veces?
Entonces el campesino miró al poeta y dijo:
-¿No es una historia extraña?
El poeta no contestó, pero se fue diciendo dentro de sí:
-En verdad tenemos nueve vidas, nueve vidas para estar seguros. Y moriremos nueve veces, y nueve veces moriremos. Quizá fuera mejor poseer sólo una vida, apresada en una trampa; la vida de un campesino con un trozo de queso como última comida Pues acaso, ¿no pertenecemos a la extirpe de los leones del desierto y de la jungla?.
(*)Fuente: Gibrán Jalil Gibrán

domingo, 21 de septiembre de 2008

C A B A L A Y K A: LA FÁBULA DEL GATO Y LAS AVES

Cabalayka ha puesto esta foto y, la verdad, no sé a que cuento viene...es obvio que lo que mi amigo Dody lleva en la boca son los restos del plumero para limpiar el polvo de los muebles y así ayudar a Cabalayka en las tareas domésticas. Ahhhh....
-Cabalayka dice que le sale la patita por la comisura de su boca.
-¿Qué patita? le respondo yo. Eso es un trozo del mango del plumero!!!. Los gatos no comemos pájaros, ni pollos....que instinto ni que tontunas de las personas son esas. Vamos a ver si nos entendemos....eso no es un pájaro. Vosotros si que os los comeis.....que yo lo he visto....me voy a callar que si no....
Mientras se resuelve el dilema os dejo el link de otra fábula.....de gatos (solo un ave más.....).
Publicado por Henriketo

sábado, 20 de septiembre de 2008

EL GATO CON BOTAS


Hola amigos!!!
Como me voy de "findes" os dejo bien entretenidos con un cuento clásico fascinnte que lleva por título "El Gato con Botas", es un cuento popular europeo, recopilado en 1697 por Charle Perrault en sus Cuentos de mamá ganso. Es sin duda un cuento infantil precioso que forma parte de mi biblioteca selecta. Estais todos invitados a su lectura .Y ahora voy a hacerme una lista de todas las cuchufletas que necesito para el viaje como: mi manta, mi juguete favorito, algo para comer durante el camino, en fin, feliz fin de semana amigos!!! y...que disfruteis este cuento.

EL GATO CON BOTAS
Había una vez...
...Un molinero que tenía tres hijos.
A su muerte, el pobre molinero les dejó a sus hijos, como únicos bienes: su molino, su burro y su gato. Muy pronto se hizo el reparto, para el cual no se necesitó notario ni otra autoridad; nada sobró del pobre patrimonio. El hijo mayor se quedó con el molino, el segundo recibió el burro y el menor sólo se quedó con el Gato; estaba desconsolado por tener tan poco.
—Mis hermanos —decía— podrán ganarse la vida honradamente trabajando juntos; en cambio yo, en cuanto me haya comido mi gato y haya hecho una bufanda con su piel, moriré de hambre.
El Gato, al oír este discurso, le dijo con un aire comedido y grave:
—No te aflijas en lo absoluto, mi amo, no tienes más que darme un saco y hacerme un par de botas para ir por los zarzales, y ya verás que tu herencia no es tan poca cosa como tú crees.
Aunque el amo del Gato no hizo mucho caso al oírlo, lo había visto actuar con tanta agilidad para atrapar ratas y ratones, y cuando se colgaba de sus patas traseras o cuando se escondía en la harina haciéndose el muerto, que no perdió la esperanza de que lo socorriera en su miseria. En cuanto el Gato tuvo lo que había solicitado, se calzó rápidamente las botas, se colocó el saco al cuello tomando los cordones con sus patas delanteras y se dirigió hacia un conejal en donde había muchos conejos. Puso salvado y hierbas dentro del saco, y se tendió en el suelo como si estuviese muerto; esperó que un tierno conejo poco conocedor de las tretas de este mundo viniera a meterse en el saco para comer lo que en él había. Apenas se hubo acostado tuvo un gran regocijo; un tierno y aturdido conejo entró en el saco. El Gato tiró de los cordones para atraparlo y luego lo mató sin misericordia. Orgulloso de su proeza, se dirigió hacia donde vivía el Rey y pidió que lo dejaran entrar para hablar con él. Le hicieron pasar a las habitaciones de Su Majestad; después de hacer una gran reverencia al Rey, le dijo:
—He aquí, Señor, un conejo de campo que el Señor Marqués de Carabás (que es el nombre que se le ocurrió dar a su amo) me ha encargado ofrecerle de su parte.
—Dile a tu amo —contestó el Rey—, que se lo agradezco, y que me halaga en gran medida.

En otra ocasión, fue a esconderse en un trigal dejando también el saco abierto; en cuanto dos perdices entraron en él, tiró de los cordones y capturó a ambas. Enseguida se fue a regalárselas al rey, tal como había hecho con el conejo de campo. Una vez más, el Rey se sintió halagado al recibir las dos perdices, y ordenó que le dieran de beber. Durante dos o tres meses el Gato continuó llevando al Rey las piezas que cazaba y le decía que su amo lo enviaba. Un día se enteró que el Rey iría de paseo por la ribera del río con su hija, la princesa más bella del mundo,. y le dijo a su amo:
—Si sigues mi consejo podrás hacer fortuna; no tienes más que meterte en el río en el lugar que yo te indique y después dejarme actuar.
El Marqués de Carabás hizo lo que su Gato le aconsejaba, sin saber con qué fines lo hacía. Mientras se bañaba, pasó por ahí el Rey, y el Gato se puso a gritar con todas sus fuerzas:
—¡Socorro! ¡Auxilio! ¡Que se ahoga el Marqués de Carabás!
Al oír los gritos el Rey se asomó por la ventanilla y al reconocer al Gato que tantas piezas de caza le había entregado, ordenó a sus guardias que fueran prestos al auxilio del Marqués de Carabás. Mientras sacaban del río al pobre Marqués, el Gato se acercó a la carroza y le dijo al Rey que durante el baño de su amo unos ladrones habían llegado y se llevaron sus ropas, a pesar de que él les gritó con toda su fuerza; el Gato las había escondido tras una enorme piedra. Al instante, el Rey ordenó a los oficiales de su guardarropa que fueran a buscar uno de sus más bellos trajes para dárselo al Marqués de Carabás.

El Rey le hizo mil halagos, y como los hermosos ropajes que acababan de darle realzaban su figura (pues era guapo y de buen porte), la hija del rey lo encontró muy de su agrado; además, como el Marqués de Carabás le dirigió dos o tres miradas, muy respetuosas y un poco tiernas, ella se enamoró enseguida de él. El rey quiso que subiera a su carroza y que los acompañara en su paseo. El gato, encantado al ver que su plan empezaba a dar resultado, se adelantó a ellos, y cuando encontró a unos campesinos que segaban un campo les dijo:
—Buena gente, si no decías al rey que el campo que estáis segando pertenece al Marqués de Carabás, seréis hechos picadillos y convertidos en paté.
Al pasar por ahí, el rey no olvidó preguntar a los segadores de quién era el campo que segaban.
-Estos campos pertenecen al Marqués de Carabás, Señor.- respondieron los labriegos- Al marqués de Carabás, al Marqués de Carabás.
El rey, al ver tantas riquezas del Marqués de carabás, decidió casar a su hija con el hijo menor del molinero, mientras el gato le presentaba todos los respetos y se había convertido en el gato más famoso de toda la comarca.
Y su Señor, el marqués de Carabás, en un joven príncipe, y las puertas reales se abrieron para dar paso a la feliz pareja.
y allí vivieron felices, y el gato con botas, como recompensa de su amo, vivió también en aquel castillo tan bonito.

Publicado por Henriketo

viernes, 19 de septiembre de 2008

EL DEBA DE LOS GATOS


Los Devas son Seres Celestiales, de Luz. Se encargan de la creación y cuido de la naturaleza. Son majestuosamente bellos.En Hinduismo y Budismos los Devas, son seres superiores de tipos diversos. El término ' Deva ' en sánscrito significa "dar brillo a uno". El Hinduismo reconoce tres tipos de devas de los cuales, los mortales son los que viven en un espacio de nivel superior a los otros mortales y que fueron quienes enseñaron al pueblo a concebir a Dios o Brahma bajo la forma de un dios personal. Sin embargo para los budistas, los devas son dioses que habitan diferentes reinos del cielo en recompensa a sus buenas acciones anteriores pero que aun no han superado los niveles kármicos y están sujetos a nuevas reencarnaciones.

Los devas son los considerados como el “Espíritu de la Naturaleza” y son los que en los últimos tiempos ha ido promocionando la Conciencia ecológica en la tierra. Estas entidades poseen poderes sobrenaturales, y son invisibles para la mayoría de las personas y salvo aquellos que poseen el don de la clarividencia y se comunican a través de clariaudiencia y la meditación.
Usualmente habitan en árboles, ríos, plantas, pantanos, montañas, y minerales. Se encariñaron prácticamente con cada elemento de la naturaleza por lo que decidieron quedarse en apoyo de la evolución del planeta. En China, por ejemplo, se cree que los Devas enseñaron los caminos para descubrir los ciclos del cultivo del arroz, la fabricación de la seda, y otras cosas.


EL REINO ANIMAL
El Reino Animal está compuesto de todos aquellos seres elementales que, con la espina dorsal horizontal y sin el uso de las cuerdas vocales, para hacer conocer sus requerimientos, han evolucionado largamente bajo el yugo de la opresión humana.
Por cada especie de Animales, hay lo que se conoce como un "alma grupo", un Ser Dévico Divino quien los cuida a ellos, les preserva instintos constructivos, y, quien al cierre de sus estadías Terrenales los recibe a cada uno, amorosamente, dentro de su "Reino Celestial" especialmente preparado. Todos los servicios que han beneficiado a la humanidad se suman a la gloria de la especie entera y, al igual que en el caso de la humanidad, cuando un Animal es "elevado" mediante el amor, la comprensión, la compasión y la bondad inteligente, la especie entera es elevada hacia dentro de una conciencia superior. El vicio en los Animales es el resultado del mal trato de ellos por la humanidad, NO el resultado de la verdadera naturaleza de ese Reino. Los místicos, ocultistas y clarividentes, describen con placer el aura rosa resplandeciente del complaciente gato ronroneando. Soltemos el concepto de que los Animales viven para ser víctimas del hombre. Por el contrario aprendamos que es el hombre, el ofensor, el que debe ORAR por el perdón del mal uso de las bestias pacientes del campo y, de ese modo elevarlas. Esta es una actividad constructiva y verdaderamente una en la cual todo aquel que ame la vida debería cooperar.
Continuará...

EL GATO QUE ENCONTRÓ A DIOS

LA BIBLIOTECA DE HENRIKETO
FICHA BIBLIOGRAFICA
Título: El Gato que Encontró a Dios
Autores: Robert Fisher y Beth Kelly
Editor: Urano Publishing
ISBN: 84-9777-017-X
128 Páginas
Ediciones Obelisco (Septiembre 2003)
ISBN 13: 9788497770170
El contenido de este libro “El gato que encontró a Dios”, es muy rico y sublime. El enfoque que se puede concebir de su narrativa es un mensaje que aplicado al género humano, es bastante emotivo.
En su febril búsqueda de Dios, Marmalade y Fluffy, realizan un viaje fantástico del que aprenden a encontrar a Dios, con un simple hecho: “la promoción del amor entre el género humano”, hecho que en la actualidad se encuentra bastante alejado de la realidad, porque el materialismo ha tomando las riendas de nuestra vida.
Los autores Robert Fisher y Beth Nelly, son escritores bastante conocidos, el primero de ellos es autor de “El Caballero de la Armadura Oxidada”, la segunda además de escritora es actríz y compositora.
"Amaos los unos a los otros como amáis a vuestro gato".

jueves, 18 de septiembre de 2008

EL GATO Y LA HIGIENE


EL BAÑO DE HENRIKETO
A los gatos no nos gusta el agua (bueno, a mi amigo Rigoberto le fascina, pero todos sabemos que es un excéntrico, en fin...). Por esta razón, es importante habituarme al baño desde mi más tierna edad, alrededor de los tres meses. Á partir de esa edad comienza el calvario...
El cuarto en el que me bañarás y secarás debe tener buena calefacción y estar exento de corrientes de aire.
Hay que comenzar por llenar la bañera con algunos centímetros de agua, a 36 ó 37 ºC e introducir lentamente mi cuerpo en el agua, hablándome y acariciándome para tranquilizarme.
A continuación, me mojas delicadamente mi cuerpo , utilizando un pequeño vaso, sin dejar de acariciarme y evitando verter agua en mis ojos y mis canales auditivos.
Una vez que yo esté bien mojado, me puedes aplicar un champú especial para gatos. No hay que utilizar nunca champú para seres humanos, ya que no es adecuado para nosotros los felinos, en efecto, no solo el pH de la piel humana es diferente sino que además podría intoxicarme al lamerme. Hay que frotar bien todo mi cuerpo, insistiendo en las zonas de las patas, la cola y el vientre.Y...mi culete también...obvio.
Una vez que se ha aplicado bien el champú, se enjuaga todo mi cuerpo con la ducha y luego se repiten las mismas operaciones. El enjuague es un momento importante, durante el cual es preciso estar atenta para que no envié el chorro de la ducha a mis ojos o a mis orejas. Eso sería lamentable y...a ¿quién le gustaria?.
Luego me envuelves en una toalla seca y tibia, y me frotas vigorosamente para eliminar el agua. Posteriormente pásame un pequeño trozo de algodón (no usar bastoncillo de algodón) por el conducto auditivo, para absorber el agua que hubiese podido penetrar a pesar de las precauciones que te has tomado.
A los gatos no nos suele gustar demasiado el uso del secador de cabellos, dado que el ruido y el aire me molestan (a decir verdad...es irritante), pero si yo ya estoy habituado al secador, no habrá problemas (bueno...eso ya lo comprobarás,,,jejejeje). Es conveniente utilizar un aparato de relativamente baja potencia, evitando dirigir el fluyo de aire hacia mis ojos o mis orejas. Secar bien el pelaje de todo mi cuerpo, sin olvidar el vientre, las patas y la cola (y...mi culete, obvio). Es muy importante el cepillado antes y después del baño, mediante el cual se eliminan los pelos viejos que, por el hábito de higienización del gato mediante el lamido, sí no soy cepillado frecuentemente, ingiero pelos y al realizar esta acción pueden formarse pilobezoares en mi aparato digestivo corriendo el riesgo de producir obstrucciones intestinales o favorecer la impacción colónica (acúmulo de materia fecal en el colon).
Ahora ya estoy limpito, por cierto, la próxima ducha hemos quedado que será el año que viene ¿no?.... Cabalayka no me ha contestado....y, ¿porquë no borra esa sonrisa socarrona de su cara?.
Hasta pronto amigos!!!.

(*)Fuente: Enciclopedia Royal Canin del Gato – Primera edición español 2.000.
(*)Texto adaptado por Cabalayka.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

ADOPCIONES EN CATALUÑA


Adopta a un gato no te arrepentirás....
“La grandeza de una nación y su progreso moral pueden ser juzgados por la forma en que son tratados sus animales... Mantengo que cuanto más indefensa está una criatura, más derecho tiene a que el hombre la proteja de la crueldad del hombre”.
(Mahatma Gandhi)
Visítanos pinchando el siguiente enlace:
ADOPCIONES EN CATALUÑA

martes, 16 de septiembre de 2008

C A B A L A Y K A: FÁBULAS DE GATOS


La fábula es un relato breve escrito en prosa o verso, donde los protagonistas son aniamles que hablan. Pues claro...si, si, si...los gatos hablamos!!!. Tienes alguna duda al respecto?. y...jejeje, algunos somos bloggers. Cómo se te ha quedado el disco duro?.
Las fábulas se hacen con la finalidad de educar a los humanos, lo cual es la moraleja, ésta normalmente aparece al final, al principio o no aparece porque se encuentra en el mismo contenido del escrito. Resumiendo: Composición literaria, generalmente en verso, de la que se suele extraer una enseñanza útil o moral.
Algunso famosos escritores de fábulas son : Esopo, La Fontaine y Samaniego. Obviamente hay muchísimos más.
Bienvenidos a la sección de Fábulas Gatunas visitando el siguiente link.
Publicado por Henriketo

lunes, 15 de septiembre de 2008

C A B A L A Y K A: LA GATA BLANCA


Queridos amigos/as amantes de los gatos, enamorados, mecenas y protectores de nuestra fascinante y singular forma de vida, a continuación os invito a visitar el link gatuno-cultural ,que vereis más abajo,en el que se narra una bonita historia protagonizada por una preciosa gata blanca. Cabalayka ha recoplilado un sin fín de mitos, leyendas y cuentos sobre gatos que espero sean de vuestro interés y deseo que los disfruteis tanto como yo. Un afectuoso y muy especial ronrroneo para todos/as.
Publicado por Henriketo
(*)GatoLink: C A B A L A Y K A: LA GATA BLANCA

viernes, 12 de septiembre de 2008

LEER PARA CREER


Queridos amigos os propongo visitar , si os apetece, el siguiente vínculo y me gustaria que manifestarais vuestra opinión. Yo solo voy a decir lo siguiente: Me parece patético, deleznable y estúpido. Los gatos no hemos inventado las guerras, no hemos fabricado las bombas...Sin comentarios...no me quedan maullidos y mucho menos...ronrroneos. Solo puedo bufar....fffffffffffff!!!!!!. El ratón opina lo mismo que yo, que conste en acta.
Recibe un afectuoso mimosín ronrronero de mi parte.
Publicado por Henriketo

sábado, 2 de agosto de 2008

LA ZORRA Y EL GATO


Ocurrió una vez que el gato se encontró en un bosque con la señora zorra, y pensando: «Es lista, experimentada y muy considerada en el mundo», dirigiósele amablemente en estos términos:
-Buenos días, mi estimada señora zorra. ¿Qué tal está su señoría? ¿Cómo le va en estos tiempos difíciles?. La zorra, henchida de orgullo, miró al gato despectivamente de pies a cabeza, y estuvo un buen rato meditando si valía la pena contestarle; pero, al fin, dijo:
-¡Oh, mísero lamebigotes, necio abigarrado, muerto de hambre, cazarratones, ¿qué te ha pasado por la cabeza? ¿Cómo te atreves a preguntarme si lo paso bien o mal? ¿Qué has aprendido tú, vamos a ver? ¿Cuántas artes conoces?
-No conozco más que una -respondió el gato modestamente.
-¿Y cuál es esta arte tuya? -inquirió la zorra.
-Cuando los perros me persiguen, sé subirme de un brinco a un árbol, y, de este modo, me salvo de ellos.
-¿Y es eso todo lo que sabes? -dijo la zorra-. Pues yo domino más de cien tretas, y aún me queda un saco lleno de ellas. Me das lástima; vente conmigo y te enseñaré la manera de escapar de los perros. En aquel momento se presentó un cazador con cuatro lebreles. El gato, veloz, saltó a un árbol y sentóse en la copa, bien oculto por las ramas y el follaje.
-¡Abrid el saco, señora zorra, abrid el saco! -gritó desde arriba; pero los canes habían hecho ya presa en la zorra y no la soltaban.
-¡Ay!, señora zorra -prosiguió el gato-, con vuestras cien tretas os han cogido. ¡Si hubieseis sabido trepar como yo, habríais salvado la vida!
(*)Fuente: Hermanos Grimm

viernes, 1 de agosto de 2008

EL GATO Y EL RATÓN VIEJO


Eran muchos los ratones que cazaba cierto gato: pero al fin más advertidos aquellos, determinaron no bajar de los sitios altos y estarse siempre donde no pudiese alcanzarles su incansable enemigo.
No desmayó por esto el gato, sino que, fingiéndose muerto, se colgó por los pies de un madero que había en la pared.
-Es inútil que te hagas el mortecino –le dijo un ratón asomándose en su agujero-, porque conozco tus mañas y no pienso moverme de aquí.
*El varón prudente podrá ser engañado una sola vez porque luego no confiará más en falsas palabras.
(*)Fuente: Fábulas de Esopo

sábado, 19 de julio de 2008

EL JUEGO SUPREMO: FLORES DE BACH PARA TU MASCOTA

Las terapias florales de Bach son preparados que equilibran diferentes necesidades del ser vivo. Estas extraordinarias flores actúan “calmando las emociones que se encuentran en desequilibrio”, logrando que el paciente gatuno vaya recuperando poco a poco “su estabilidad emocional o logre curar sus problemas físicos”.
Hoy puedes ayudar a armonizar el alma de tu gato con Flores de Bach. Esta terapia floral no es la única que se aplica a los animales, pero si es la más común. No presenta riesgo alguno para tu amigo y, además, es totalmente compatible con cualquier otra medicación, en caso de que la enfermedad requiera tomarla.
Generalmente, cuando el animal presenta una patología aguda, la recuperación de la salud será bastante rápida. Por el contrario, si tu mascota presenta un estado crónico, mientras esté tomando la esencia notará una mejoría notable pero, al suprimir la toma, los síntomas reaparecerán de nuevo. Aún así, mientras esté ingiriendo el preparado disfrutará de una mejor calidad de vida. Los remedios florales son absolutamente compatibles con la medicina veterinaria.
Para profundizar más en la terapia floral para tu gato Cabalayka y Henriketo os recomiendan el siguiente Gatolink:
EL JUEGO SUPREMO: FLORES DE BACH PARA TU MASCOTA

viernes, 18 de julio de 2008

TENER UN GATO REDUCE EL RIESGO DE INFARTO


Tener un gato reduce el riesgo de infarto Los propietarios de gatos tienen menor probabilidad de morir a consecuencia de un infarto, según un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Minnesota. Cada vez es más conocido el efecto beneficioso que los animales de compañía pueden tener en el ánimo de los seres humanos, incluso con efectos terapéuticos, ayudándolos a sobreponerse a las enfermedades. Estudios anteriores habían sugerido que los animales domésticos pueden reducir la tensión de los seres humanos. Basándose en eso, un estudio reciente ha sido realizado por laUniversidad de Minnesota, analizando a un grupo de 4,435 personas que contestaron a diversos cuestionarios sobre los animales domésticos.Según indica el doctor Adnan Qureshi, se ha encontrado que los gatospueden producir un efecto beneficioso en la salud de sus dueños.Los resultados del estudio, presentado el pasado 21 de febrero en la Conferencia Internacional en Nueva Orleans, indican que los propietarios de gatos tienen menor probabilidad de morir a consecuencia de un infarto. Los investigadores encontraron que las personas que no tienen un gato cuentan con un 30 a un 40 por ciento más deprobabilidades de morir por un problema cardiovascular que aquellos quesí los tienen.En otras palabras, tener un gato reduce el riesgo de infarto. Con los perros no se descubrió ningún efecto protector, situación que les ha resultado sorprendente, pues no alcanzan a comprender los motivos de la diferencia entre la influencia del perro y el gato en este aspecto particular. El Dr. Qureshi dice: “No entendemos eso. Probablemente no sea una simple coincidencia.”La conclusión de los estudios realizados debe de haberlo puesto a pensar. Porque, cuando le preguntaron si él tenía gatos, respondió:“No, pero pienso que quizás debiera conseguirme uno”. Si antes tenías alguna duda, después de saber esto, ¿no crees que va siendo hora de que te busques un gato?. Si te decides, recuerda que, abandonados en las calles, o recogidos por asociaciones protectoras, se encuentran muchísimos gatos que están esperando, ansiosamente, alguien a quien proteger de padecer un infarto, y del que solo esperan cariño y la atención adecuada.
(*)Fuente: Sacbee
Facilitado por Francesca Rodrigo

domingo, 13 de julio de 2008

COMPLEMENTOS PARA TU GATO


Queridos/as lectores de mi GatoBlog:
Curioseando por Internet he descubierto está curiosa página de complementos gatunos, juguetes y...mucho más. Cuando Cabalayka se da la media vuelta...me pongo a navegar y esta página es de lo más felino-fashion. Es mi Gato tienda para gastarme los eurillos de mi paga en...mis pequeñas distracciones. Os dejo el link y...espero lo disfruteis tanto como yo. ¿Dónde habrá escondido Cabalayka mi GatoVisa?, no la encuentro....
Hasta pronto amigos/as!!!
Henriketo
Modern designs for living with cats — moderncat :: cat products, cat toys, cat furniture, and more…all with modern style

sábado, 12 de julio de 2008

DECLARACIÓN UNIVERSAL DE LOS DERECHOS DEL GATO


DECLARACIÓN DE LOS DERECHOS DEL GATO
Considerando que personas, animales y naturaleza pueden y deben vivir en armonía. Considerando que todos tienen sus propios derechos. Considerando que los derechos de cada uno deben implicar el respeto por los derechos de los demás. Considerando que los gatos han cedido generosamente su capacidad de subsistir por sus propios medios para convivir con los seres humanos y facilitar la civilización. Considerando que la humanidad tiene una deuda imborrable hacia los animales y la naturaleza. Considerando que los gatos tienen derecho a tener un techo y una familia que cubra sus necesidades física y afectivas. Considerando que el reconocimiento por parte de la especie humana del derecho a la existencia de las demás especies animales constituye el fundamento de la coexistencia de les especies en el mundo. Considerando que el respeto del ser humano por los animales está unido al respeto del ser humano por el ser humano. Considerando que la educación implica enseñar, desde la infancia, a observar, comprender, respetar y amar a los animales, y la reverencia por la vida. Considerando que amar a los animales nos hace más humanos.

PREÁMBULO PROCLAMAMOS LO SIGUIENTE:

Artículo 1º
Ningún gato puede sobrevivir sin ayuda. Abandonar un gato es una acción cruel y degradante.

Articulo 2º
El gato es un ser vivo y tiene derecho a una existencia digna y a un lugar en la sociedad.

Artículo 3º
Aunque parezca un ser solitario, el gato necesita recibir y dar afecto, un techo y protección.

Artículo 4º
El gato necesita un propietario. Calor en el invierno y un espacio fresco en verano. Necesita buenos alimentos, una cama limpia y agua fresca cada día.

Artículo 5º
Los gatos tienen un comportamiento propio, diferente del de los seres humanos. Sólo quien está dispuesto a conocerlos, sin asignarles comportamientos humanos, tiene derecho a tenerlos.

Artículo 6º
El gato tiene derecho a vivir con sus propietarios y a crecer al ritmo y en las condiciones de vida y de libertad propias de su especie.
a) El gato tiene derecho a ser respetado.
b) El gato tiene derecho a vivir con la madre y a ser criado por ella un m ínimo de seis semanas y de aprender a jugar y convivir con seres humanos. Si no respetamos este derecho lo convertimos en un pobre callejero casi imposible de adaptar.
c) El gato tiene derecho a aprender, y puede aprender hasta el último día de su vida. Sólo quien está dispuesto a educarlo, con paciencia, tiene derecho a tenerlo.
d) El gato tiene derecho a ser aceptado e integrado. Sólo quien puede garantizar su bienestar tiene derecho a tenerlo. e) El gato tiene derecho a una buena alimentación, una buena salud, una buena educación y una buena higiene.
f) El gato puede reproducirse. Sólo quien está dispuesto a planificar humanitariamente su reproducción o bien la esterilización tiene derecho a tenerlo.
g) El gato tiene derecho a moverse con libertad y a afilar sus uñas. El propietario debería reservarle un espacio y algún tronco de árbol para su uso. h) El gato tiene capacidad para jugar y compartir. Sólo quien está dispuesto a disfrutar de su compañía tiene derecho a tenerlo.

Artículo 7º
a) El gato tiene derecho a que su vida sea conforme a su longevidad natural. El propietario ha de acompañarle amorosamente hasta su final.
b) Si la eutanasia de un gato es aconsejable por causa de una enfermedad dolorosa incurable, debe realizarse con la compañía del propietario, con la intervención del veterinario, después de dormirlo y ha de ser instantánea e indolora.
c) El cuerpo de un gato muerto debe ser tratado con respeto. Cualquier acto que implique la muerte innecesaria de un animal es un biocidio, es decir, un crimen contra la vida.

Artículo 8º
Ningún gato puede ser dedicado a controlar la población de ratas de las ciudades. Es un objetivo irreal y que puede poner en peligro su vida.
Artículo 9º
Ningún gato puede ser explotado para esparcimiento humano. Las escenas violentas con gatos maltratados han de ser prohibidas en el cine y en la televisión, a no ser que su objetivo sea denunciar los atentados contra los derechos de los animales.

Artículo 10º
a) Los organismos de protección y salvaguarda de los gatos deben ser representados a nivel gubernamental.
b) Los derechos del gato deben ser defendidos por la Ley, al igual que los derechos del hombre.
Texto propuesto por la Fundación Affinity, siguiendo el texto definitivo de la Declaración Universal de los Derechos del Animal, adoptado por la Liga Internacional de los Derechos del Animal y por las Ligas Nacionales afiliadas tras la 3ª Reunión sobre los Derechos del Animal, Londres, 21 al 23 de setiembre de 1977. La declaración proclamada el 15 de octubre de 1978 por la Liga Internacional, las Ligas Nacionales y las personas físicas asociadas a ellas, fue aprobada por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) y, posteriormente, por la Organización de las Naciones Unidas (ONU). * © Fundación Affinity http://www.fundacion-affinity.org/
Amar a los animales nos hace más humanos

viernes, 11 de julio de 2008

GATOS, GATOS Y MÁS GATOS...


Un gato, salido de no se sabe dónde, rayo con pelos, atraviesa entre los automóviles la Via Garibaldi, perdiéndose por la de La Scala. Es el primer gato que veo en el barrio, pues aun en la noche casi ninguno hace ahora su aparición entre los restos de comidas arrojados por las trattorias y restaurantes. Repito y compruebo la desaparición alarmante de los gatos en Roma. Antes, bajo la ventana de mi cocina, desde la que se ve una oleada rítmica, y en que diferentes planos, de pálidos tejados maravillosos, dábamos de comer todos los días a más de 20 gatos de todas las edades y tamaños. Las tiernas, y a la vez feroces palomas, descendían de los tejados altos y chimeneas a mezclarse entre el agitado gaterío para aprovecharse de la comida. Siempre observé a los gatos deseosos de merendarse una paloma. Pero éstas los amedrentaban a sacudidas de aletzaos, que los gatos recibían sorprendidos. A Baudelaire le hubiera entusiasmado aquella escena. Aunque más le hubiera divertido, quizá, ver una jauría de perros sacados los ojos por los gatos. Pero en mis tejados no queda ni uno. Ya no escucho desde mi cuarto su desgarrado y doloroso amor, lleno de maullidos y silencios impresionantes. Eran batallas nocturnas, crispadas de celos y ensañadas persecuciones, a veces todo presidido por una pálida luna asombrada, mientras los millones de ratas romanas apretaban su terror en las cañerías rotas o en las bocas calladas de las alcantarillas. Ahora he visto, alguna vez, salir ratas de ellas y atravesar, tranquilas aunque sigilosas, la calle, en la pausa impuesta por algún semaforo a los automóviles, yendo a buscar algo que les interesaba en el cordón de la acera de enfrente, volviendo, veloces, a la boca de donde habían salido. ¿Qué será de Roma sin sus gatos? Creo que a cada habitante de la Santa Urbe le corresponden no sé cuántas docenas de ratas. Desde hace tiempo, durante mis últimas y breves permanencias en Roma, me he soñado comido por las ratas, anidadas las cuencas de los ojos de los ratones. Yo miro y miro ahora desde la ventana de mi cocina y sólo veo siempre esa alta oleada de tejados inmóviles, sin aquella atropellada gracia de los gatos que corrían saltando, audaces, sin peligro, de las cornisas a los balcones al filo de las terrazas, para tomar su puesto a la hora de la comida. ¿En donde se hallan hoy? ¿A donde se llevaron a todos aquellos decorativos y maravillosos que poblaban el Foro Republicano, en el centro de Roma, coronando columnas y capiteles, sentados sobre los pórticos caídos, entre la maleza de todo aquel embarandado recinto, desde donde la gente de la calle y los asombrados turistas contemplaban cómo, sobre todo las caritativas ancianas, los alimentaban, llenas de ternura y devoción, tirándoles atinadamente la comida? Me dijeron que a muchos los habían llevado al Teatro Marcello, pero allí no pude notar que hubiesen aumentado, sino que estaban los de siempre, algunos enfermos de los ojos, y recibiendo el alimento diario de mano de sus protectoras ancianas.

En el mes de mayo de 1943, el ministro de Agricultura, fascista, decretó que los gatos vagabundos no se alejasen más de 500 metros del lugar donde en donde habitaban. Pero en 1959 el ministro de Agricultura, ya del Gobierno democristiano, redujo la distancia a 200 metros, es decir, que los pobres gatos romanos perdieron con el advenimiento de la democracia 200 metros de expansión. Me marcho..., aunque preguntando antes con profunda melancolía y tristeza: ¿dónde están los gatos de los tejados y calles de mi barrio, dónde aquellos que simpre contemplé entre las ruinas ilustres de Roma?
Por razones que me obligaron a quedarme en Italia, regreso a Madrid sin haber asisitido al Encuentro Internacional de Poetas en la Unión Sovietica. Como siempre, la más preciosa de las azafatas está explicando ahora las posibilidades de salvarse de la muerte si el avión se precipitara desde los cielos...
(*)Fuente: "La Arboleda Perdida" de Rafael Alberti

jueves, 10 de julio de 2008

ELOGIO DEL GATO


En cuestión de animales domésticos, toda la vida había preferido los perros a los gatos, puesto que los canarios, los peces y las tortugas siempre me parecieron demasiado culinarios como para tenerlos permanentemente delante. Daba por supuesto - seguramente por un prejuicio cultural muy extendido y adquirido tempranamente- que el perro es esencialmente leal e inteligente, mientras que el gato es poco menos que un traidor al que es mejor no dar la espalda, por si acaso. La teoría del bueno y el malo, como de costumbre. Fíjense que en la mayoría de los dibujos animados que sirven a destajo por TV, el gato suele simbolizar la maldad mientras que el perro es la inocencia.
Así, en efecto, estaban las cosas hasta que un día, por razones que no vienen al caso explicar, entró en mi casa un pequeño siamés, que fue recibido con el natural alborozo por los críos y con cierta prevención por parte de los no tan críos. Inevitablemente, con el minino se alteraron los centros de atención de la casa, se recrudeció la lucha territorial y se rompió la estructura familiar, además de alguna que otra figurilla de barro de escaso valor. Pero también se produjo, con el transcurrir del tiempo, un sustancial cambio de opiniones sobre la naturaleza de la especie a la que pertenecía el recién llegado.
Con la presencia del gato y de la observación diaria de su conducta empecé a comprender el porqué de la fascinación que estos felinos ejercen sobre las personas y del aparente protagonismo que ha adquirido el félido como animal de compañía y hasta como objeto de prestigio. Se diría que el gato está en camino de ser redimido definitivamente de su leyenda negra particular, que le ha identificado en muchos casos y, sin duda injustamente, con los callejones más sombríos de las ciudades.
En realidad no es cuestión de decir quién es mejor de los dos, ni de revisar la opinión sobre los perros, sino de ser justos con el gato. De entrada, hay que reconocer que éste se adapta mucho mejor que su rival de cuatro patas a las exigencias del urbanismo y la arquitectura actuales, que, como es bien sabido, no permiten alegrías en cuestión de espacio. El cánido necesita campo abierto por naturaleza, mientras el félido se basta y sobra a veces con una vulgar caja de zapatos, y es rabiosamente casero cuando se ha acostumbrado a los usos y costumbres derivados de la propiedad horizontal. Uno a cero, pues, para micifuz.
Hay otros aspectos, en absoluto anecdóticos, que sitúan con ventaja al amigo gato: es inodoro (salvo en tiempos de celo, como es natural), extraordinariamente silencioso, soluciona sus necesidades fisiológicas con una pulcritud casi anormal y su dieta es francamente sencilla. Pero, con todo, no son estas cuestiones funcionales las que le hacen particularmente fascinante, sino su peculiar forma de ser y de reaccionar ante las cosas.
El gato es, en cierto modo, aquello que las personas quisiéramos ser y no podemos o no sabemos ser, por convencionalismos sociales, por imperativo de las leyes, por las limitaciones de nuestra propia naturaleza o, simplemente, porque no nos da la gana: ágil, rápido, independiente, imaginativo, listo, ladrón, chantajista, zalamero, presumido, cauto, respondón, goloso, caprichoso, refinado, elegante, desafiante, lúdico, sensual, seductor, premonitorio, pulcro. En fin, hasta parece tener el don de la ubicuidad y además, no ladra por las noches, sabe pasar el fin de semana en casa completamente a solas, no necesita salir a la calle para nada y no pone la ciudad perdida de excrementos.
Lo único malo del gato es que cuenta con con muchos detractores. Tengo un amigo, por ejemplo, que sostiene que los gatos sólo sirven para comérselos en tiempos de guerra. Pero no le hagan caso: llegará el día en que gentes así serán castigadas teniendo a uno encaramado a su mejor librería o hasta en su mismo hombro. Es cuestión de tiempo y de esperar a que los conceptos de fidelidad, lealtad y espíritu de servicio sean definitivamente superados por los valores de la independencia, la libertad y el gusto por la diferencia.
(*)Fuente: Moncho González

miércoles, 9 de julio de 2008

EL GATO LOCO


Lo he calumniado. Le he llamado el gato loco; he dicho que necesitaba un psiquiatra. Me he burlado de él torpemente.
En cuanto empieza a oscurecer, mientras la gata se acomoda en los sillones de la sala, el gato bizco comienza su ronda nocturna: da doce o quince vueltas alrededor, dentro de mi cuarto, pegado a las paredes, debajo de la cama, detrás del buró, con un itinerario fijo e insistente; luego sale al patio y se pasa toda la noche, pero toda la noche, dando vueltas y vueltas, maullando quedamente, lastimeramente, a un ritmo preciso, como buscando algo, alguien, tenazmente. El paso es veloz, su actitud alerta, inquisitiva.
A las siete de la mañana, más o menos, se viene a dormir. Y así todos los días. Me preguntaba si se sentía prisionero, angustiado o qué. Hoy me he dado cuenta que es sólo un oficio: él patrulla la casa contra fantasmas, malas vibraciones y extraterrestres.
De aquí en adelante le llamaré el patrullero de la noche, el vigilante del amanecer.
(*)Fuente: Jaime Sabines

martes, 8 de julio de 2008

A UN GATO


No son más silenciosos los espejos ni más furtiva el alba aventurera; eres, bajo la luna, esa pantera que nos es dado divisar de lejos. Por obra indescifrable de un decreto divino, te buscamos vanamente; más remoto que el Ganges y el poniente, tuya es la soledad, tuyo el secreto. Tu lomo condesciende a la morosa caricia de mi mano. Has admitido, desde esa eternidad que ya es olvido, el amor de la mano recelosa. En otro tiempo estás. Eres el dueño de un ámbito cerrado como un sueño.
(*)Fuente: Jorge Luis Borges

lunes, 7 de julio de 2008

GATOS (NEGROS A SER POSIBLLE)


Domésticos y pragmáticos, estos félidos eclécticos, son estólidos-dialécticos y ególatras aunque apáticos.
De currículum satánico y orígenes faraónicos, son los ácratas sardónicos del espíritu mesiánico.
En política son clínicos: de sus ínfulas de anárquicos y pretéritos monárquicos, nacen técnicos o cínicos.
Son los príncipes eróticos, polígamos por escépticos, son orgásmico-epilépticos o lúbricos estrambóticos.
En los ámbitos escénicos son los héroes románticos, aunque sus líricos cánticos sean vómitos higiénicos.
Son acróbatas históricos, noctámbulos y enigmáticos, súbditos tópicos de áticos y congénitos retóricos.
Declarándose fanáticos del síndrome escatológico, reencarnándose, lo lógico, son sus óbitos dramáticos.
(*)Fuente: Jesús Alcaide.

domingo, 6 de julio de 2008

INSTRUCCIONES PARA EL USO DEL GATO


Ahuyentar el miedo alrededor, limpiar de horrores las sombras más cercanas, barrer entorno la paja macilenta y dispersar su infamia.
Asegurar un mundo no más vasto que varias veces el grueso de su piel con presencia de astros y un constante rumor de vida ajena a la distancia.
pensar en gato cada que vez que adivinamos ese espanto a morir y nos contempla desde el rincón tan tierno y asustado en el que se le obliga a persistir.
Inventar un ratón inatrapable, un perro ladrador pero apacible, las musarañas del jardín y un tonto, que no puedes ser tu, con campanilla en un cordón de seda y con la que lo pretendiese marear.
(*)Fuente: Carlos Barral

viernes, 4 de julio de 2008

AMANTES DE LOS GATOS


"El paraíso jamás será paraíso a no ser que mis gatos estén ahí esperándome." - Epitafio en un cementerio de animales
"Es una labor muy difícil ganar el afecto de un gato; será tu amigo si siente que eres digno de su amistad, pero no tu esclavo." - Teófilo Gautier
"Dios hizo el gato para ofrecer al hombre el placer de acariciar un tigre." - Víctor Hugo
"Tú nunca me dejarás, ni nada podrá separarnos. Tú eres mi gato y yo soy tu humano. Ahora y siempre, en la plenitud de la paz." - Hillaire Belloc
"La elegancia quiso cuerpo y vida, por eso se transformó en gato." - Guillermo de Aquitania
"Por supuesto que se puede querer más a un gato que a un hombre. De hecho,el hombre es el animal más horrible de la creación." - Brigitte Bardot
"Cuando los gatos sueñan, adoptan actitudes augustas de esfinges reclinadas contra la soledad, y parecen dormidos con un sueño sin fin; mágicas chispas brotan de sus ancas mullidas y partículas de oro como una fina arena vagamente constelan sus místicas pupilas."- Baudelaire
"Un gato no es exigente, mientras usted recuerde que le gusta beber la leche en el plato rosa y comer el pescado en el plato azul, de donde lo sacará para saborearlo en el suelo." - Arthur Bridges
"Un gatito transforma el regreso a una casa vacía en la vuelta al hogar." - Pam Brown
"Para mantener una verdadera perspectiva de lo que valemos, todos deberíamos tener un perro que nos adore y un gato que nos ignore." - Derek Bruce
"La ciudad de los gatos y la ciudad de los hombres existen una dentro de otra, pero no son la misma ciudad." - Italo Calvino
"Hablo en español a Dios, en francés a los hombres, en italiano a las mujeres... y en latín a mi gato." - Emperador Carlos
"Es costumbre muy inoportuna de los gatitos (como observó una vez Alicia)que, sea lo que les digas, siempre ronronean." - Lewis Carroll
"Si yo prefiero los gatos a los perros es porque no hay gatos policías." - Jean Cocteau
"No hay gatos corrientes." - Colette
"El gato es un animal ligeríssimo y rapacíssimo, que en un momento pone enc obro lo que halla a mal recaudo; y con ser tan casero jamás se domestica,porque no se deja llevar de un lugar a otro si no es metiéndole por engaño en un costal, y aunque le lleven a otro lugar se vuelve, sin entender cómo pudo saber el camino. Él es de calidad y hechura de tigre." [Procedente del"Tesoro de la lengua castellana" y escrito en 1611] - Sebastián de Covarrubias
"Del gato me gusta su temperamento independiente e ingrato, que le impidesentir apego por alguien; la indiferencia con que pasa del salón altejado." - François René de Chateaubriand
"El gato vive solo. No necesita sociedad alguna. Sólo obedece cuando quiere, o simula dormir para observar mejor y araña todo cuanto puede arañar." - François René de Chateaubriand
"Los perros nos miran como sus dioses, los caballos como sus iguales, pero los gatos nos miran como sus súbditos."- Winston Churchill
"Los gatos saben por instinto la hora exacta a la que van a despertarse susamos, y los despiertan diez minutos antes." - Jim Davis
"Tigres, leones, panteras, elefantes, osos, perros, focas, delfines,caballos, camellos, chimpancés, gorilas, conejos, pulgas... ¡Todos han pasado por ello! Los únicos que nunca hemos hecho el imbécil en elcirco... ¡somos los gatos!." - Garfield
"Se convierte en compañero de tus horas de soledad, melancolía y pesar.Permanece veladas enteras en tus rodillas, ronroneando satisfecho, felizpor hallarse contigo, y prescinde de la compañía de animales de su propia especie. Los gatos se complacen en el silencio, el orden y la quietud, y ningún lugar les conviene mejor que el escritorio de un hombre de letras.Es una labor muy difícil ganar el afecto de un gato; será tu amigo si siente que eres digno de su amistad, pero no tu esclavo." - Theóphile Gautier
"Cualquier gato que no consigue atrapar a un ratón finge que iba tras unahoja seca." - Charlotte Gray
"Dos personas, al conocerse, se relajan totalmente cuando descubren que ambas tienen gatos. Y se zambullen en las anécdotas.Tras reñir a tu gato, lo miras a la cara y sientes la terrible sospecha de que ha entendido hasta la última de las palabras. Y de que las ha archivado como referencia para el futuro." - Charlotte Gray
"Los gatos son amos amables, mientras que recuerdes cuál es tu propio sitio." - Paul Gray
"Con un gruñido, una gata advierte a sus gatitos de un peligro y los gatitos la entienden. Con un gruñido, una gata ahuyenta a otro gato o a un perro y los gatitos la entienden. Con un gruñido, una gata les prohíbe tocar su propia comida y los gatitos la entienden. Todos esos gruñidos significanlo mismo para los seres humanos, pero, evidentemente, no para los gatos.Todos los gatos gustan de ser el centro de la atención.Uno debe querer a un gato, ateniéndose a las condiciones que éste fije." - Peter Gray
"Los gatos tienen una absoluta honestidad emocional; los seres humanos, por una razón u otra, pueden ocultar sus sentimientos, pero el gato, no." - Ernest Hemingway
"Si quieres escribir sobre seres humanos, lo mejor que puedes tener en casa es un gato." - Aldous Huxley
"El Gato dijo: 'No soy un amigo, no soy un criado. Soy el Gato que camina libre y que desea ir a tu Cueva'." - Rudyard Kipling
"El único misterio sobre el gato es saber por qué ha decidido ser un animal doméstico." - C. Mackenzie
"El gato es el único animal que ha logrado domesticar al hombre." - Marcel Mauss
"A mí me gustan los gatos, pero nunca he tenido ninguno. Son demasiado exigentes, piden demasiado. Los perros no quieren más que amor, pero los gatos exigen adoración. Nunca han superado la costumbre de ser dioses en Bubastis." - Lucy Maud Montgomery
"Los gatos son incomprendidos porque no se dignan explicarse: son enigmáticos únicamente para quien ignora la potencia expresiva del mutismo." - Paul Morand
"Todo gato, no importa su ubicación original, estará presente en toda mesa donde se esté sirviendo comida." - Oiens
"Todo gato siempre buscará, y generalmente encontrará, el sitio másconfortable dentro de una habitación seleccionada al azar." - Ondinet
"El nivel de interés de un gato en algo será inversamente proporcional al esfuerzo que su dueño esté haciendo para captar su interés sobre ese algo." - Pattison
"¿Qué importa si el gato es blanco o negro, con tal que cace ratones?." - Den Xiao Pin
"El ideal de la calma es un gato sentado." - Jean Renard
"El gato no nos acaricia, se acaricia con nosotros." - Antoine Rivarol
"Se le reprocha al gato su gusto por estar a sus anchas, su predilección por los muebles más mullidos donde descansar o jugar: igual que los hombres.De acechar a los enemigos más débiles para comérselos: igual que los hombres... De ser reacio a todas las obligaciones: igual que los hombres una vez más." - Jean Baptiste Say
"El hombre tiene dos medios para refugiarse de las miserias de la vida: la música y los gatos." - Albert Schweitzer
"Los gatos son misteriosos; pasa más por su mente de lo que nunca podríamos imaginarnos." - Walter Scott
"El hombre es civilizado en la medida que comprende a un gato." - George Bernard Shaw
"No puedes nunca ser dueño de un gato; en el mejor de los casos te permiteser su acompañante." - Harry Swanson
"He estudiado muchos filósofos y muchos gatos. La sabiduría de los gatos es infinitamente superior." - Hippolyte Taine
"La gran diferencia entre un gato y un mentiroso es que el gato tiene apenas nueve vidas ." - Mark Twain
"Si fuera posible cruzar a un hombre con un gato, mejoraría el hombre, pero se deterioraría el gato." - Mark Twain
"Una casa sin un gato, un bien alimentado, bien cuidado, bien reverenciado gato, puede ser una casa perfecta, pero ¿cómo puede llegar a demostrarlo?." - Mark Twain
"Si se pudiera cruzar al hombre con el gato, resultaría una mejora para el hombre." - Mark Twain
"Mi gato nunca se ríe o se lamenta, siempre está razonando." - Miguel de Unamuno
"El más pequeño gato es una obra maestra." - Leonardo da Vinci
"Todo gato dormirá con las personas siempre que sea posible, en una posición corporal tan incómoda para las personas como sea posible." - Young

jueves, 3 de julio de 2008

EL GATO EN EL ANTIGUO EGIPTO


Los gatos estaban considerados como animales sagrados en el Antiguo Egipto. Íntimamente asociados al concepto de divinidad, los egipcios creían que en sus cuerpos anidaba el alma de Bastet, diosa egipcia representada con cuerpo de mujer y cabeza de gato.
Cuenta la Historia que el culto al gato se inició hacia el 2900 a.C. Según la mitologia egipcia, Ra, dios del Sol, enfadado con los hombres, envió a la Tierra a su hija, encarnada en Sekmet, una leona muy fiera, a fin de castigarlos. Sin embargo, ésta, enloquecida, provocó una masacre y mató a cientos de egipcios. Ra tuvo entonces que mandar a su guerrero Onuris con la misión de pacificar a Sekmet. Ésta se convirtió en dócil ante las artes de Onuris, y entonces, se convirtió en Bastet.
La dualidad de esta diosa se refleja en su asociación al Sol y la Luna, de modo, que Bastet, asociada al Sol, se representa como una diosa buena y amable, diosa de la música y protectora de la luna, mientras que Sekmet, se asocia a la Luna y representa ese espíritu misterioso e independiente que siempre tienen los gatos.
Tan querida llegó a ser Bastet en Egipto que incluso se le levantaron templos, como el de Bubasti en la delta del Nilo.
Pero si eso es lo que cuenta la leyenda, lo cierto es que los gatos tenían, en la práctica, un status social importantísimo, por lo que su muerte se consideraba una tragedia en la familia, hasta el punto de que tenían que guardar luto y raparse las cejas en señal de luto. Después había que embalsamarlo y enterrarlos en grandes panteones. Tanto es así que se llegó a descubrir una gran necrópolis en el que habían enterrados cerca de 300.000 gatos momificados. Matar un gato estaba incluso castigado con la pena de muerte ya que a través de los ojos de éstos, la diosa Bastet estaba siempre pendiente de los hombres y los protegía de todo mal.
Pero era tal el culto que le rendían, que incluso circula la leyenda de que en cierta ocasión, en pleno ataque de los egipcios, los persas, sabedores del temor a los gatos, cogieron un buen número de éstos y los utilizaron como escudos ante el ataque. No sabiendo cómo evitar el no hacerles daño, los egipcios finalmente hubieron de rendirse.

EL GATO EN LA MITOLOGÍA


Sobre los orígenes del gato doméstico se cuentan curiosas leyendas: Los griegos decían que la diosa Diana lo había creado para ridiculizar al león, creado por su hermano el Dios Apolo.En la cultura hebrea se cuenta que antes del diluvio, Noé embarcó a todos los animales vivientes, y no pudo incluir a ningún gato puesto que no existían. Cuando comenzaron a navegar en medio de la lluvia torrencial, las ratas y los ratones empezaron a consumir las provisiones, que pronto empezaron a escasear. Noé desesperado, rogó entonces a Dios que le enviara los medios para solucionar este problema y Dios le envió un remedio inesperado: el león empezó a estornudar y de sus narices salieron gatitos pequeños que enseguida empezaron a cazar los ratones para solucionar el “problema”.
Los egipcios consideraban al gato como un ser divino. La diosa Bast (Bastet) era representada con cabeza de gato. Su culto se realizaba en la ciudad de Bubastis, donde había un cementerio con gatos momificados.El historiador griego Herodoto comentó que en el país del Nilo, cuando estallaba un incendio, lo primero que hacían sus habitantes era salvar a los gatos y que si alguien mataba a uno de ellos, era condenado a muerte.
En la Edad Media, la suerte del gato cambió considerablemente. Se le consideraba unido a seres diabólicos, vinculado con brujos y hechiceros, y numerosas supersticiones se refirieron a él.Se creía que si se ahogaba a un gato, su dueño sería desgraciado durante 7 años, o si el animal se sentaba en el altar antes del matrimonio, el matrimonio sería desdichado y efímero, o si se cruzaba un gato negro, era seguro que ocurriría una desgracia.El Papa Inocencio III dio una orden de exterminar a todos los gatos y a sus dueños. Felizmente, tan tremendo mandato no se cumplió del todo y muchos consiguieron salvarse.
Luis Pasteur, el inventor de la vacuna antirrábica, afirmó que el gato que era el animal más limpio y más desprovisto de virus y bacilos.
Para los celtas, los ojos del gato representaban las puertas que conducían hacia el reino de las hadas.
Una leyenda oriental cuenta que los gatos siameses tenían la misión de proteger las ánforas llenas de oro en los templos dedicados a las divinidades. Cumplían tan bien su misión que, a fuerza de mirar la vasija, sus ojos se volvieron estrábicos y la cola, que sujetaba firmemente las asas, se retorció.
Para controlar a las ratas a bordo de los barcos, los armadores del siglo XVIII decidieron embarcar gatos. Allí donde naufragaban los barcos, los gatos solían escapar con vida. Esto explica cómo los felinos dométicos han llegado a lugares tan dispares como la isla de Marion, en la zona subantártica, o a las islas Galápagos.
Entre los galos, se castigaba la muerte de un gato con el equivalente de una oveja y su cordero, o a la cantidad de trigo necesaria para cubrir completamente el cadáver del gato suspendido por la cola, con el hocico tocando el suelo.
Los egipcios inoculaban a los gatos algunas gotas de su sangre para protegerles de las enfermedades y los malos espíritus. Estaba prohibido matar a un gato, bajo pena de muerte, y cuando el gato moría, los egipcios se afeitaban las cejas en señal de duelo.
Entre los machica, pueblo predecesor de los incas, el gato eraconsiderado una divinidad de orden superior.
Hoy en día, es acogido con cariño en todos los hogares, y en las preferencias populares, ocupa el segundo lugar después del perro.

RIBA

Hermoso... amigos mios. Quería compartirlo con todos vosotr@s. Feliz día...

HERÁCLITO EL OSCURO

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